Seguridad en carretillas elevadoras: cómo cumplir las normas sin frenar tu ritmo
¿Cómo cumplir las normas de seguridad de las carretillas elevadoras? ¿Cómo proteger a tus trabajadores y mantener la productividad?
El primer paso es conocer qué obligaciones afectan a tu empresa.
En España, uno de los principales textos de referencia es el Real Decreto 1215/1997, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización de los equipos de trabajo.
Además, la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales establece que el empresario debe adoptar las medidas necesarias para que los equipos utilizados sean adecuados y garanticen la seguridad y salud de los trabajadores.
Esto significa que la seguridad no puede limitarse a comprar una buena carretilla elevadora.
También debes asegurarte de que se utiliza correctamente y permanece en unas condiciones adecuadas durante toda su vida útil.
Formación específica para conducir una carretilla
El Real Decreto 1215/1997 establece que la conducción de equipos de trabajo automotores debe reservarse a trabajadores que hayan recibido una formación específica para conducirlos de manera segura.
El operario debe conocer el funcionamiento del equipo, sus limitaciones, los riesgos derivados de su utilización y las medidas que debe adoptar ante diferentes situaciones.
El INSST también destaca la necesidad de una formación adaptada a la tipología de carretilla y señala la importancia de actualizar los conocimientos cuando aparecen nuevas tecnologías o nuevas situaciones de riesgo.
Organiza correctamente las zonas de circulación
Una carretilla comparte habitualmente el espacio con peatones, otros vehículos, estanterías y mercancías. Por eso es necesario organizar la circulación dentro de las instalaciones.
La normativa establece que, cuando los equipos móviles maniobran dentro de una zona de trabajo, deben establecerse y respetarse normas de circulación adecuadas. También deben adoptarse medidas para evitar riesgos para los trabajadores que se encuentren a pie en esas zonas.
Una buena organización puede incluir señalización, delimitación de recorridos, zonas reservadas para peatones y especial precaución en cruces y lugares con poca visibilidad.
Revisa los sistemas de seguridad
Frenos, ruedas, sistemas hidráulicos, señales acústicas, iluminación, cinturones o sistemas de retención...
Todos ellos deben encontrarse en buenas condiciones.
Las carretillas deben incorporar medidas destinadas a reducir determinados riesgos, entre ellos el vuelco. La normativa también contempla dispositivos de frenado y parada, elementos auxiliares de visibilidad cuando sean necesarios y señalización acústica en determinados equipos.
Aquí entra en juego algo que conocemos muy bien en Releva: los recambios para carretillas elevadoras.
Una pieza deteriorada puede afectar al funcionamiento de la máquina y, dependiendo del componente, también a su seguridad.
El mantenimiento preventivo es tu mejor aliado
El mantenimiento preventivo permite detectar desgaste, deterioros y problemas antes de que deriven en una avería más importante.
Presta atención a elementos como:
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Frenos y sistema de dirección.
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Ruedas y neumáticos.
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Horquillas y mástil.
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Circuito hidráulico.
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Sistemas de retención.
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Batería o componentes del motor.
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Elementos y dispositivos de seguridad.
El INSST recomienda establecer procedimientos que aseguren revisiones periódicas de componentes como frenos, ruedas, sistema hidráulico y dispositivos de seguridad.
Además, no olvides seguir siempre las indicaciones de mantenimiento del fabricante de tu carretilla elevadora.
No superes los límites de carga
La normativa establece que en las máquinas destinadas a elevar cargas debe figurar claramente la carga nominal y, cuando proceda, una placa con la capacidad correspondiente a las diferentes configuraciones del equipo.
Respetar estos límites ayuda a mantener la estabilidad de la máquina y a reducir el riesgo de vuelco o caída de mercancías.
Y presta especial atención a las cargas que reducen la visibilidad. El INSST identifica precisamente la falta de visión, junto con los terrenos irregulares y otras condiciones de circulación, como factores que pueden provocar golpes, atropellos o vuelcos.
Seguridad y mantenimiento deben ir de la mano
En definitiva, hacer frente a las regulaciones de seguridad de las carretillas elevadoras no debería entenderse únicamente como una obligación.
Es una forma de proteger a tus trabajadores, conservar tus equipos y evitar paradas que pueden afectar a la productividad de tu empresa.
Formación, organización, inspecciones y mantenimiento son cuatro pilares que debes tener siempre presentes.
Y si durante esas revisiones descubres que necesitas sustituir alguna pieza, en Releva podemos ayudarte.
Tenemos un amplio catálogo de recambios para carretillas elevadoras de diferentes marcas y modelos. Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos a localizar el componente que necesitas para que tus máquinas continúen trabajando en las mejores condiciones.




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